Yo Observador. Qué es y cómo darse cuenta de él.

Yo Observador. Qué es y cómo darse cuenta de él.

Hoy hablamos del Yo observador, un concepto un tanto “friki” que proviene de las Terapias Contextuales, en concreto, de la Terapia de Aceptación y Compromiso. También llamada ACT, y pronunciada tal y como se escribe, coincidiendo con el verbo ACTuar.

 

¿Qué es el Yo Observador?

No hace falta que pienses en cosas súper trascendentales, es bastante más simple de lo que parece. Mira si te parece vamos a hacer un ejercicio:

  1. Ponte cómodo/a.
  2. Cierra los ojos y lleva tu atención a tu propia mente.
  3. “Escucha” los pensamientos, “mira” las imágenes y percibe tus propias sensaciones.
  4. ¿De dónde notabas que venían todas esas “cosas”? ¿Los pensamientos venían del lateral de tu cabeza? ¿De delante?

Esa parte de ti que “observaba” todo aquello que te daba tu mente, todos aquellos eventos internos, es tu Yo Observador. El Yo observador es quien se encarga de registrar todo lo que pasa, tanto fuera como dentro de nosotros. No opina ni analiza nada, simplemente observa.

 

Yo Observador VS Yo Pensante

Imagina que has tenido un día muy largo y demás, no has probado bocado. Estás famélico/a y por fin puedes sentarte a comer. Además, has ido a comer tu comida favorita.

Cuando por fin te sirven la comida y comienzas a disfrutarla, percibes todos su sabores, su temperatura, notas que el cuerpo se relaja después de todo el día. De registrar todo esto, se encarga tu Yo Observador, que se da cuenta de todo lo que está siendo tu experiencia. Y de pronto, comienza una vocecita a decirte cosas como, “qué hambre tenía”, “ha merecido la pena el día sólo por eso”, “aunque la verdad es que aún tengo que encargarme de ese cliente”, “uff no sé si me dará tiempo”.

¿Ves lo que ocurre arriba? Ese es tu Yo Pensante, se activa automáticamente y puede darte gran variedad de Eventos Internos (pensamientos, imágenes y sensaciones). El Yo pensante nos permite analizar y planear. Nos permite llevar con eficacia nuestro día a día. Sin embargo, como ya has visto arriba, a veces nos puede apartar de la experiencia.

 

Practica la postura del Yo Observador

Hace un tiempo dejé un vídeo muy interesante Narrado por Russ Harris, hoy os traigo una propuesta que podréis llevar en vuestro día a día.

Imagina que llevas contigo una televisión que no se puede apagar nunca. Tiene batería infinita y a veces, es muy complicado cambiar de cadena. A lo largo de nuestro día, es posible que tengamos momentos en los que esa televisión nos absorba, haciéndonos perder consciencia de lo que pasa más allá de ella. Y no hay nada de malo en eso. Siempre y cuando, nos demos cuenta de que lo estamos haciendo.

Es muy difícil tener la imagen de que vas cargando una televisión al hombro constantemente. Por eso podría ser interesante hacer uso de recordatorios; puedes ponerte carteles, papeles, muñecos, lo que sea. También puedes llevar una pulsera o algo similar. Lo importante es que en tu día a día haya algo que te recuerde “mirar” desde tu Yo Observador.

 

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de la política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies