Cambiar los hábitos puede ser mucho más fácil con esta plantilla

Cambiar los hábitos puede ser una tarea de lo más difícil, por eso he decidido dedicar esta entrada a elaborar una plantilla que te permita hacerlo de la manera más sencilla posible. Aunque por supuesto, tu voluntad será quien defina el resultado final.

¿Cambiar los hábitos?

Un hábito es algo que haces con frecuencia en tu día a día. No tiene por qué ser ni negativo ni positivo para tu salud. Fumar puede ser un hábito igual que salir a correr todas las mañanas.

Aunque sí es cierto que hay hábitos que objetivamente son más sanos que otros, no todos podemos querer añadir o eliminar los mismos hábitos. Por ejemplo, se conoce que un buen hábito es el de leer todas las noches, ¿verdad? Sin embargo, al leer todas las noches condicionas tu sueño y eso quiere decir, que es probable que si algún día no tienes un libro, te cueste dormir. Además, es posible que algún libro te active o te enganche, robándote horas de sueño. Y todo esto no quiere decir contraindique la lectura antes de dormir, si no que, cada persona es un mundo y no a todos les vendrán bien los mismos hábitos. Si no tienes problemas con “depender” de la lectura para dormir e incluso te da igual si alguna noche te quedas un poco atrapado/a a un libro, sigue leyendo :).

Dicho todo esto, vamos a ver qué podemos hacer para cambiar los hábitos.

 

Plantilla para añadir o modificar hábitos

Es muy fácil entrar en “shock” y decir, “quiero cambiarlo todo, no solo quiero cambiar los hábitos, quiero cambiarlo todo”. Pero vamos a centrarnos un poco que ya sabemos que quien mucho abarca poco aprieta. Imagino que podrás suponer qué es lo primero que te pediré. Que plantees objetivos realistas y que empieces por uno, que a ser posible, no sea demasiado difícil. Puedes usar esta plantilla de preguntas.

 

  1. Mi vida sería mejor si ________
  2. Para eso, tendría que________
  3. Sabría que ________ cuando haga________ X veces en semana/día.
  4. Podré hacer ________cada día/semana a las________
  5. Antes de hacer ________necesito ________
  6. Si no tengo lo necesario podré conseguirlo ______
  7. Me propongo empezar hoy/mañana a las ________

Ejemplo de elegir bien hábito

  1. Mi vida sería mejor si hiciera algo de deporte.
  2. Para eso, tendría que salir a andar.
  3. Sabría que hago algo de deporte cuando salga a andar cada día 1 hora.
  4. Podré hacer  caminar cada día a las 8:00 am.
  5. Antes de salir a cambiar necesito un calzado y ropa adecuada.
  6. Si no tengo lo necesario podré conseguirlo hoy a las 17:00 en una tienda del centro.
  7. Me propongo empezar mañana a las 8:00 am.

Como ves, es fundamental no dejar nada al azar. Todo debería estar tan bien explicado que si le dieras estas instrucciones a una persona, podría llevarlas a cabo sin conocerte. No improvises las primeras veces. La improvisación puede hacer que acabes posponiendo lo que quieres hacer a un momento en el que “te sientas más preparado/a).

 

Ejemplo de elegir mal un hábito

  1. Mi vida sería mejor si me cuidara más.
  2. Para eso, tendría que comer mejor y hacer deporte.
  3. Sabría que cuido más cuando haga no coma mal y haga deporte todos los días. 
  4. Podré cuidarme más cada día durante todo el día.
  5. Antes de hacer cuidarme más necesito comprar comida saludable
  6. Si no tengo lo necesario podré conseguirlo en estos días.
  7. Me propongo empezar esta semana.

Ya ves que no queda nada claro cuándo vas a hacerlo ni cómo. Esto puede corresponder al típico discurso de alguien que quiere cambiar su vida, pero que no llega a hacerlo porque simplemente, no termina de plantearlo seriamente.

 

¿Y si lo que quiero es eliminar un hábito?

Bueno, en esta ocasión nos encontramos ante un reto diferente. Será mucho más necesario aprender a gestionar emocionesAunque a la hora de incluir nuevos hábitos en nuestro día a día podemos encontrarnos con emociones como la pereza, en el caso de eliminar un hábito pueden aparecer emociones mucho más fuertes como la ansiedad.

Es muy habitual que la gente que quiere eliminar algo de su vida, como el azúcar, las bebidas energéticas, el tabaco o el alcohol, lo hagan de forma gradual. Es una buena estrategia, aunque no tan buena como dejarlo definitivamente, pero eso supone que vas a sentir muchas emociones desagradables y que tendrás que dejar que estén ahí, hasta que se vayan. Complicado sí, pero trabajar esa aceptación puede ser un entrenamiento muy beneficioso.

Si finalmente eliges la opción de hacerlo de manera progresiva de aconsejo seguir estos pasos:

  1. Poner una fecha para la que habrás eliminado por completo ese hábito.
  2. Dividir en semanas el tiempo total y decidir semana por semana cuántas veces repetirás ese hábito.
  3. Si es necesario, plantear posibles estrategias paralelas que faciliten el proceso (ayuda de tu círculo cercano, sustitutivos, dispositivos o aplicaciones).

 

 

 

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